Lives of Mission, Lives of Hope, un cortometraje realizado por Colm Flynn y encargado por la Embajada de Irlanda ante la Santa Sede, recoge las experiencias de cuatro religiosas irlandesas, expresión de distintos carismas. De Irlanda a Liberia, de Sudán del Sur a Nigeria y Tanzania, hasta Perú, Reino Unido e Italia. Historias en las que la misión cobra el rostro del encuentro, la escucha, el servicio y de cuanto se recibe de las personas y las comunidades.
Escuelas, centros de salud y centros de rehabilitación siguen funcionando en algunas de las zonas más difíciles del mundo gracias al trabajo de consagradas irlandesas. Muchas de estas historias nunca se han contado.
Lives of Mission, Lives of Hope cuenta cuatro de ellas. Son las voces de la Hna. Collette Keane, dominica (O.P.); Hna. Julie Buckley, de las Hermanas de María Reparadora (SMR); Hna. Patricia Murray, de la Congregatio Jesu (CJ); Hna. Mary Barron, de las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles (OLA). Hoy viven en Roma; en la película recuerdan los años que pasaron entre Irlanda, Liberia, Sudán del Sur, Nigeria, Tanzania, Perú, Reino Unido e Italia.
En Liberia, todo comienza con una escuela que todavía no existe. «Aquí tendrás una escuela». Delante no hay ningún edificio. «¿Dónde está la escuela?». La respuesta es sencilla: «Aquí, aquí. Los niños». A partir de aquellos cien niños comienza una experiencia educativa que llega a escuelas de primaria, secundaria e infantil.
En Perú, en las zonas periféricas de Lima, el trabajo se centra en las madres y sus hijos. Las mujeres reciben acompañamiento para que puedan reconocer sus propias capacidades y apoyar a sus hijos; para los niños que han quedado fuera del sistema escolar se organizan actividades de apoyo escolar.
Con jóvenes que viven situaciones difíciles, acompañar significa «intentar ofrecerles alguna visión de futuro», sabiendo que «no partían de cero: partían de bajo cero». Ante la enfermedad, la pérdida y el dolor de las familias, la película recuerda también los límites de las palabras: «Las palabras pueden ser a menudo un obstáculo». Quedan la escucha, la presencia, una oración o una bendición cuando se solicitan.
En Sudán del Sur, entre comunidades marcadas por la guerra, surge una pregunta que interpela: «¿Por qué elegimos la crueldad cuando podríamos elegir el bien?». La respuesta vuelve a la persona: «El cambio que necesitamos tiene que empezar en el corazón humano».
En Nigeria, el servicio pasa también por el acompañamiento de niños con dificultades de comunicación. En Tanzania, recorre los pueblos y se encuentra con mujeres que viven situaciones muy difíciles. «Viajaba de un pueblo a otro, sobre todo para crear vínculos». Reunirse, contar sus propias historias y reconocer el valor de cada una hace nacer «una solidaridad muy hermosa».
El Evangelio, la pregunta sobre adónde llama Dios, las personas que se han encontrado: en los cuatro relatos, lo que se ofrece y lo que se recibe se entrelazan.
Dejar Irlanda y atravesar países y culturas significa también conocer «los distintos rostros de la Iglesia», aprender a respetar sus diferencias y dejarse cambiar. La pregunta «¿Adónde nos está llamando Dios?» continúa hoy en los proyectos con migrantes y en las parroquias multiculturales de Europa, donde el servicio acompaña procesos de integración y trata de contribuir en la construcción de una sociedad fraterna.
Con el lanzamiento de Lives of Mission, Lives of Hope, la Embajada de Irlanda ante la Santa Sede invita a escuchar estas voces y, a través de ellas, a las personas, las preguntas y los encuentros que han dado forma a una vida vivida como misión.
Ver Lives of Mission, Lives of Hope
En la web de la Embajada de Irlanda ante la Santa Sede