Relaciones profundas, deseo de unidad, colaboración entre consagrados y consagradas, diálogo con otras religiones. De los encuentros emerge una presencia plural, arraigada en la Iglesia local y abierta a la comunidad internacional, que pone de manifiesto la necesidad de escucha, formación y acompañamiento.
Del 1 al 8 de junio de 2026, la Prefecta y el Secretario de nuestro Dicasterio visitaron Jerusalén, Belén, Nazaret y otras localidades de Galilea. Se reunieron con el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén; el Nuncio Apostólico, monseñor Giorgio Lingua; la Asamblea de los Ordinarios Católicos de Tierra Santa (AOCTS); la Unión de Superioras Religiosas de Tierra Santa (USRT); el Comité de Religiosos de Tierra Santa (CERTS); las comunidades contemplativas, y numerosos consagrados y consagradas de los distintos territorios.
El viaje nace, ante todo, como una oportunidad para escuchar, conocerse y dialogar. Los consagrados y las consagradas muestran un interés fuerte y sincero por el encuentro con el Dicasterio y comparten su trabajo, sus alegrías, sus preocupaciones, sus esperanzas y los sufrimientos vinculados a la misión que llevan adelante. Para el Dicasterio, el contacto directo con personas y situaciones concretas permite comprender mejor lo que hay detrás de las solicitudes y comunicaciones que llegan a las oficinas de Roma y conocer más de cerca la realidad en la que surgen.
Relaciones profundas, unidad, colaboración
Entre los aspectos que los consagrados expresan con mayor claridad está el deseo de relaciones profundas y de unidad. El reducido tamaño de las comunidades hace aún más palpable la necesidad de fortalecer los vínculos entre los consagrados, vivir las diferencias culturales como una oportunidad de enriquecimiento mutuo y acortar la distancia entre generaciones.
La presencia de la vida consagrada adopta formas diversas. Algunos están principalmente al servicio de las necesidades del territorio; otros trabajan en realidades orientadas a la comunidad internacional, como centros de estudio y casas para peregrinos. La misión de los consagrados se caracteriza por el cuidado de los más vulnerables, la cercanía amorosa a las personas heridas por la violencia, el acompañamiento educativo de los jóvenes, la colaboración intercongregacional, la atención a las lenguas y culturas locales, la relación con las comunidades católicas de migrantes y el servicio a consagrados que viven tiempos sabáticos.
Conocer lo que se vive en una «tierra santa y herida»
Para la Hna. Simona Brambilla, el objetivo de la visita es comprender mejor lo que viven los consagrados y las consagradas en un país marcado por una realidad difícil y fragmentada. En el diálogo con ellos, la Prefecta recoge también su deseo de seguir estando presentes y subraya la importancia de cuidar la calidad humana y espiritual de las personas enviadas: se necesitan solidez humana y espiritual, flexibilidad, capacidad de diálogo, disposición para aprender de la realidad y para recorrer caminos de reconciliación y perdón.
Retomando la Carta a la diócesis del cardenal Pierbattista Pizzaballa, del 25 de abril de 2026, la Hna. Simona lee esta presencia, en su reflexión dirigida a los consagrados, a la luz de una pregunta más profunda: ¿cómo habitar esta Tierra bendecida y herida por el conflicto sin ceder a la lógica de la violencia? ¿Cómo «entrar en la lucha renunciando a dejarnos reclutar por la violencia», permaneciendo anclados en la «fuerza desarmada y mansa del Amor»? El perdón se convierte en «el remedio benéfico que sana el mundo», hasta alcanzar «las raíces de la vida herida».
Reparar las redes
Otra de las imágenes evocadas por la Hna. Simona es la de la red. Una red vive de espacios y vínculos. Si los hilos se rompen o las mallas se estrechan hasta cerrarse, deja de poder cumplir su función.
«La red se rompe. Y hay que repararla». Reparar, remendar, volver a coser exige atención y «tacto»: reconocer los hilos que siguen firmes y a los que pueden unirse nuevas mallas. Es una tarea que interpela de manera particular a quienes ejercen un servicio de autoridad, pero que concierne a todos.
La metáfora conecta directamente con lo que surgió en los encuentros: intensificar la colaboración entre congregaciones, profundizar las relaciones, reconocer la complejidad de las distintas formas de presencia y convertirse cada vez más en lugares de «cuidado». También la Unión de Superioras Religiosas de Tierra Santa (Usrt) y el Comité de Religiosos de Tierra Santa (Certs) están llamados a seguir colaborando, clarificando funciones, necesidades y objetivos.
Construir puentes
La Hna. Tiziana Merletti interpreta la amplia participación en los encuentros como un signo del deseo de estar juntos. Entre las cosas que más le llaman la atención está también el «construir vida y sentido hoy sobre las piedras del pasado y de la historia».
La visita le permite, además, conocer la comunidad católica de lengua hebrea, formada en gran parte por hijos de trabajadores extranjeros nacidos en el país y acompañados por la Iglesia. Una expresión más de la complejidad y la pluralidad encontradas durante el viaje.
Al presentar el servicio del Dicasterio, la Hna. Tiziana recuerda los verbos promover, animar y regular la práctica de los consejos evangélicos en las distintas formas de vida consagrada. El Dicasterio colabora en la misión del Romano Pontífice, según sus propias competencias y en estrecha comunión con él, por la unidad y el bien de la Iglesia y del mundo.
La esperanza expresada por la Hna. Tiziana es que la visita haya contribuido a fortalecer los vínculos y a consolidar puentes con el Dicasterio, favoreciendo una mejor comunicación e interacción. Las comunidades han podido dar a conocer mejor lo que viven; el Dicasterio ha encontrado a las personas y las realidades in loco.
A todos aquellos a quienes la Hna. Simona y la Hna. Tiziana tuvieron la alegría de encontrar, el Dicasterio expresa su gratitud por la acogida y por todo lo compartido durante la visita.
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Las imágenes y entrevistas realizadas en Tierra Santa recogen algunos momentos de la visita de la Prefecta, Hna. Simona Brambilla, y del Secretario, Hna. Tiziana Merletti.
Créditos fotográficos: © Christian Media Center